El viernes, 26 de diciembre, varias decenas de personas nos manifestamos delante de un negocio abortista aquí, en Castellón, para denunciar el crimen del aborto. Ayer domingo 28, día de los inocentes, en otra concentración a favor de la vida en Madrid, la policía se comportó de forma sucia, amenazante y cruel. Lo cuenta Ignacio Arsuaga en su blog y la foto no tiene desperdicio. En Flickr puedes ver más fotos de los “peligrosos manifestantes” (ironía).

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa. (Albert Einstein)
ACTUALIZACIÓN:
Hoy he leido en Hispanidad.com algo acerca de la actuación policial que me ha hecho pensar: ¿cómo se puede entender que policías adiestrados en el control de situaciones peligrosas actúen como actuaron, cuando era una situación de peligrosidad cero? ¿Quién ha enseñado a esos policías a actuar así? ¿Alguien de la Academia? Que expulsen a ese profesor. ¿No es culpa del profesor? ¿Fue, entonces, iniciativa de los policías, que actuaron como auténticos seguratas macarras? El orden y la autoridad no pueden estar en manos de semejantes energúmenos: que les abran un expediente y les echen del Cuerpo al que han avergonzado. ¿Que no fue iniciativa de ellos, sino que obedecían órdenes? Que busquen a la persona que dio la orden, que pida perdón públicamente y que deje su puesto.
Seguro que alguno me debe estar llamando ingenuo: ¿exigir responsabilidades? ¿A la Policía o a algún político de ZP? Venga, hombre…
¡¡Y luego nos quejamos de los porteros de discoteca!!